publicado
Castigado en clase: escribe cien veces ‘no volveré a usar IA en mis trabajos’
5 mins
Suena a castigo de colegio, a frase repetida en una libreta por haber hecho algo “mal”. Y, sin embargo, cada vez se parece más a lo que algunos estudiantes están escuchando hoy.
El otro día, el hijo de un amigo me pidió ayuda para preparar su CV y buscar un trabajo de verano. Le dije que sí, pero con una condición: lo iba a hacer él, y yo solo le iría guiando.
Empezamos por lo básico. Le comenté qué estructura podía seguir: un pequeño resumen sobre sí mismo, experiencia (aunque fuera poca), estudios, idiomas y algún apartado de “otros datos” donde pudiera destacar cosas interesantes. Nada revolucionario, pero sí ordenado.
Al rato volvió con una primera versión. Había hecho un buen trabajo, la verdad. Pero tocaba pulir. Le empecé a dar feedback: revisa el orden cronológico, enfatiza esto, reformula aquello… y en ese momento me detuve.
Antes de que se fuera, le dije: “espera, vamos a pasar esto por una herramienta IA”. Subimos su CV junto con todo el feedback que habíamos comentado y le dimos contexto sobre el tipo de trabajo al que aspiraba. El resultado… bueno, digamos que no fue perfecto a la primera. Tuvimos que iterar varias veces, corregir exageraciones, eliminar alguna que otra “alucinación” y ajustar el tono. Pero al final conseguimos un CV bastante sólido.
Y ahí fue cuando me miró con cierta desaprobación y soltó:
“¿Tanto rollo para acabar haciéndolo con IA?”
Le pregunté por qué lo decía, y me explicó que en el instituto les dicen que no deben usar IA para hacer trabajos, que eso es hacer trampas, me sorprendió también que con un alumno en prácticas me dijo prácticamente lo mismo. Y ahí es donde veo un problema de base.
Claro que hay estudiantes que usan la IA para no hacer nada. Pero entonces quizá la pregunta no es solo “¿usan IA?”, sino “¿qué tipo de tareas estamos proponiendo?” y “¿cómo estamos evaluando?”.
Se está estigmatizando el uso de la IA cuando, en realidad, es justo lo contrario. ¿Te imaginas decirle a un alumno que no use el corrector ortográfico? ¿O que no use la calculadora en ejercicios avanzados?
Creo que el enfoque debería ser otro. Tenemos que enseñar a los estudiantes a usar estas herramientas. Darles criterio. Mostrarles su potencial y también sus límites. Porque sí, usar IA para crear un CV puede ser perfectamente válido si sabes lo que estás haciendo: planteas una base, iteras, corriges, mejoras… aprendes.
La clave no es evitar “hacer trampas”, sino construir una base sólida para que, con las herramientas adecuadas, puedan llegar mucho más lejos.
Y esto implica algo más grande: una sacudida al sistema educativo. En clases con 20-25 alumnos es más viable adaptar metodologías. Pero en entornos con 60 estudiantes (como ocurre en muchas universidades), o hay cambios profundos o el modelo corre el riesgo de quedarse obsoleto.
¿Y a nivel personal?
En mi caso lo tengo claro. Ahora mismo estoy aprendiendo un nuevo framework. ¿Qué hago? Me pongo con tutoriales, escribo código a mano, veo vídeos, leo documentación paso a paso. ¿Voy a trabajar de esa manera en un proyecto real? Probablemente no, pero…
necesito criterio
Criterio para guiar a una IA, para revisar lo que genera, para modificarlo, para desbloquearme cuando algo falla. Porque sin esa base, tarde o temprano el proyecto se va al carajo.
Así que no, no se trata de escribir cien veces “no volveré a hacer mi trabajo con IA”. Quizá lo que deberíamos escribir —y entender— es algo bastante distinto.
🙌 Agradecimientos
Gracias a Luis Gonzalo Cañas Iniesta , otro perro viejo en esto del desarrollo de software, por revisar este artículo, aportar ideas y mejorar varios de los puntos. Siempre es un lujo contar con alguien que ha estado metido en mil charcos.
¿Tienes ganas de hincarle el diente a un Headless CMS?
Soy uno de los creadores de Content Island
Échame un correo si quieres que haga un webinar sobre este Headless CMS en tu empresa o centro educativo: braulio.diez@lemoncode.net